miércoles, 4 de febrero de 2015

El PCE, SYRIZA y el Neoestalinismo

 En 1989 apareció electoralmente en Grecia Sinaspismós (Coalición, en griego), donde se presentaban unidas a las elecciones las dos mitades en las que se escindió el KKE, la prosoviética y la eurocomunista. Poco duró la unión, ya que los cuadros alineados con la ortodoxia marxista-leninista se reagruparon en el nuevo KKE, reafirmando los principios del centralismo democrático y denunciando todo tipo de desviacionismo de la línea ortodoxa (identificada con el comunismo anterior al  XX Congreso del PCUS, aquel donde Jrushchov denunciara los crímenes del stalinismo) mientras que el resto decidió convertir Sinaspismós en un partido político, en 1991.
Desde entonces, el PCE ha mantenido unas relaciones fraternas tanto con el KKE como con Sinaspismós, relaciones que se evidenciaban, por ejemplo, en las tradicionales delegaciones enviadas mutuamente a los diferentes congresos de cada partido, a la presencia en las fiestas organizadas por los partidos a nivel nacional (como nuestra querida Fiesta del PCE), etc.
Esto cambió a partir de 2004, cuando Sinaspismós inició una política paralela a la de nuestra Izquierda Unida, tendente a unificar las fuerzas políticas griegas a la izquierda del PASOK, dando lugar a la Coalición de la Izquierda Radical (SYRIZA), cuyos estatutos fueron inspirados en los de nuestra organización, Izquierda Unida.
Desde entonces, las relaciones entre el PCE-IU y el KKE se han ido enfriando cada vez más, hasta llegar incluso a cierto enfrentamiento, como la negativa del KKE a que el PCE organizara como anfitrión el 15 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros de 2013, o el intercambio epistolar mantenido entre IU, el PCE y el KKE, a raíz de un artículo en la prensa del partido griego donde se acusa a IU (y, por extensión, al PCE), poco menos que de ser meros títeres del sistema capitalista.  Desde entonces, el KKE no ha perdido ocasión para hacer una defensa cerrada del PCPE y ha hecho continuos llamamientos a militar en dicho partido, único representante, según ellos, de la pureza marxista-leninista. Los demás comunistas solo somos oportunistas.
En opinión del KKE, las metas del socialismo (el comunismo) solo pueden alcanzarse por vías socialistas. No caben medias tintas. Solo sirven herramientas de la ortodoxia marxista-leninista (o sea, la versión estalinista del comunismo). De este modo, las alianzas con fuerzas políticas no comunistas son imposibles. No solo eso: son traición. El avance de SYRIZA (en Grecia) o de Die Linke (en Alemania), el proceso de confluencia iniciado por el PCE en España con Izquierda Unida y que podría cristalizar con la toma del poder de cientos de ayuntamientos mediante la confluencia en Ganemos... Nada, todo basura. Es preferible la travesía por el desierto, mejor solos que mal acompañados. La fe en el socialismo es inquebrantable, y tarde o temprano llegará la revolución, sin dar un paso atrás. Y estos pasos atrás significan no renegar del pasado glorioso de los países socialistas, en particular hasta la muerte de Stalin.
Sin embargo, para muchos comunistas europeos, el malestar del KKE con los demás partidos comunistas que no orbitan a su alrededor es más de origen dogmático que ideológico o estratégico. De hecho, el KKE se presenta con regularidad a las elecciones en Grecia. Si su determinación fuese ideológica, se negaría a participar en las instituciones de la democracia parlamentaria capitalista. Todo lo contrario: no solo se presenta, sino que incluso es famoso el cordón de protección al Parlamento Griego realizado por militantes del KKE ante los ataques anarquistas contra los recortes de la Troika. Y tampoco es estratégica, porque en algunas ocasiones el KKE se ha presentado formando coaliciones electorales, como la que le llevóa a conseguir la alcaldía de Patrás, la cuarta ciudad más poblada del país y donde, por cierto, SYRIZA pidió el voto para el KKE en la segunda vuelta, cosa que el KKE no hizo en ninguna ocasión cuando pudo ofrecer su apoyo en segunda vuelta a SYRIZA (en los casos en los que se decidió alguna alcaldía entre SYRIZA y otra fuerza pro-Troika, como el PASOK o Nea Dimokratía, pidió la abstención a sus votantes).
El rechazo del KKE es más de entraña, más dogmático que otra cosa, porque en muchos casos los proyectos como SYRIZA o Izquierda Unida han logrado integrar en su seno a organizaciones comunistas de tradición diversa, desde el marxismo revolucionario al trotskismo, pasando por el marxismo sin más del PCE (que no es, desde hace años, ni marxista-leninista ni eurocomunista, sino simplemente marxista revolucionario, que no es poco). Para el KKE, estos son los verdaderos enemigos, los oportunistas (la nueva palabra de moda, antaño se usaba más revisionista) que, si no son purgados, depurados, llevarán al Partido al precipicio.
Bueno, hasta aquí, vale. Es su punto de vista, que no tenemos por qué compartir la mayoría de quienes creemos en un mundo sin clases y sin Estado (el Comunismo). Es respetable la postura de quienes militan en el PCPE, pese algunas salidas del tiesto, como la protagonizada hace unas semanas por el representante del gobierno de la República de Corea del Norte en España, Alejandro Cao de Benós. Pero lo que es curioso es el ascenso de una especie de neoestalinismo en el seno del propio PCE.
En efecto, la victoria de SYRIZA ha destapado dentro del PCE ciertas tendencias que no por conocidas dejan de ser preocupantes. Así, es normal que se sienta simpatía por el ascenso electoral del KKE a la par que SYRIZA roza la mayoría absoluta en Grecia, pero de ahí a identificarse con los postulados del KKE va un trecho. Porque si SYRIZA se ha visto obligada a buscar el apoyo de otras fuerzas políticas, ha sido, precisamente, por la estrechez de miras del KKE, partidario de la estrategia del cuanto peor, mejor, sin dar una mínima posibilidad a la Izquierda Radical. Y esa descalificación de la línea política de SYRIZA en favor de la del KKE, que es lo mismo que desautorizar la línea por la que apuesta el PCE, procece, muchas veces, de señalados dirigentes del PCE, muchas veces los mismos que piden cohesión interna mientras aceptan con los brazos abiertos los presupuestos ideológicos de organizaciones ajenas al PCE.
Este neoestalinismo se abre paso en la organización no desde la militancia, sino desde los cuadros del Partido, en forma de llamamientos a la unidad interna, a la cohesión, etc., pero eludiendo, a veces, un debate previo necesario y reflexivo sobre los temas más peliagudos. Y, últimamente, los llamamientos se han convertido en una especie de crisis identitaria contra una supuesta disolución dentro de Ganemos, como ha sucedido en Madrid, donde, afortunadamente, parece que la crisis se está empezando a resolver con temple. Identifican, de manera errónea, cualquier crítica a los dirigentes del PCE con una crítica al PCE en sí, equiparando aparato con Partido, de modo que aquellos que defienden la línea dura de no mezclarse con oportunistas (me refiero, cómo no, a Podemos, a Equo, a Izquierda Anticapitalista, etc.), son, muchas veces, los mismos que trasladan a las agrupaciones de base las bondades del pacto con el PSOE en Andalucía, donde se cambió la dignidad del Partido por un plato de lentejas en forma de sillones, o los mismos que defienden a capa y espada que el único sindicato en el que debemos militar los comunistas es CCOO mientras se rasgan las vestiduras con la mano izquierda viendo los vergonzosos pactos a los que llega CCOO con Gobierno y Patronal, y con la derecha excomulgan a quienes militan en organizaciones sindicales de clase que trabajan hombro con hombro en el día a día, a pie de calle, en todas las luchas en las que están el PCE e Izquierda Unida.
Es necesario, por tanto, reforzar la cohesión interna dentro del PCE. Pero esto no se hace a martillazos, con opciones excluyentes en las que quienes no se adapten, sobran, sino con debate, formación, información y transparencia. Y, si puede ser, dejando la ortodoxia para los místicos. Porque para hacer la revolución hacen falta muchas cosas, pero la primera condición es tener los pies sobre la tierra.

2 comentarios:

  1. solo un apunte ...el KKE e IU coincidieron hace 20 años en su radical oposicion a maastrricht y el euro...tu querida Syriza aplaudia con las orejas sin embargo el engendro socioeconomico que se nos venia encima ( al igual que ICV y NI en españa que casualidad)
    Syriza aplaudio a toda mecha los bombardeos sobre belgrado, siria y libia...el KKE abomino de ellos...
    es muy facil criticar desde nuestros pulpitos señoriales pero es mas dificil dar trigo...el KKE y sus militantes dieron la vida en la guerra civil griega y posteriori mientras los tsipras boys no habian nacido siquiera...
    lo mismo se aplica al PCE y Podemos...los 4 chicquilicuatres que van a separar el mar y curar el cancer no tendrian ni media ostia si vivieran durante el franquismo

    recuerda..los comunistas somos como los gatos..solo nos brillan los ojos de noche...a otros solo cuando les ponen los focos de las camaras de ñla secta/cuatro..esa es la diferencia..

    PD por supuesto que el KKE tendria que estar en el gobierno de SSyriza apoyando a muerte pero para que como decía Lenin??

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