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martes, 2 de junio de 2015

Monarquías bananeras

En un país desolado y asolado por largos ciclos de corrupción y políticas devastadoras de capitalismo feroz hemos asistido con resignación a una deprimente victoria de los mismos partidos de siempre (el PP y el PSOE). Tan dura y deprimente ha sido la derrota de la izquierda real que nos estamos conformando con migajas.
Sí, es cierto que algo está cambiando, que Madrid y Barcelona estarán gobernadas por dos mujeres alejadas de los partidos tradicionales, pero, por lo general, la gente está dando por bueno el mal menor, es decir, que se vaya el PP, olvidando que el PSOE es la otra rueda necesaria del eje del bipartidismo, y que es en el turno de partidos, y no en el PP en sí, donde radica lo turbio del sistema, por mucho que el PP muestre

lunes, 11 de mayo de 2015

Miguel Esteban, nido de hipócritas

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10153228680341772&set=a.10150923589846772.429491.775726771&type=1
Anda revuelto mi pueblo, Miguel Esteban, porque los del PP han colocado a la entrada del recinto de la iglesia una pancarta con los colores de la bandera nacional glorificando a los héroes peperos (Rajoy, Cospedal y Vicente Tirado).
Dicen los de la derechona más rancia que no pasa nada, que cada uno usa los símbolos como les da la gana. Y el resto del pueblo anda indignado por el uso partidista que se le está dando a los símbolos patrios.
A mí, pobrecito hablador, lo que me da

sábado, 16 de agosto de 2014

My pueblo is different: la falacia del "vale todo" en lo local

Hace un par de días se creó en Segurilla, donde resido, un círculo Podemos, y para inaugurarlo convocaron una asamblea abierta a la que también se nos invitó a militantes y simpatizantes de Izquierda Unida para debatir sobre lo humano y lo divino.
El debate no estuvo mal, sobre todo porque en un pueblo como Segurilla, donde el espíritu de la ultraderecha es quien inspira muchas de las decisiones del equipo de gobierno del PP, ya es todo un logro que la gente asuma como normal que se hagan reuniones libres en los espacios públicos, conquista en la que la Asamblea Local de Izquierda Unida de Segurilla ha tenido mucho que ver desde su reciente fundación.
Se habló de todo, y se pusieron sobre el tapete las semejanzas y diferencias entre IU y Podemos, como era previsible, pero lo más interesante fue el tema de fondo, la posible convergencia electoral de la izquierda en las próximas elecciones municipales y autonómicas. La opinión general, que no unánime, era que había que tender a una alianza de la izquierda para constituir candidaturas confeccionadas de forma abierta en base a un programa común. Hasta ahí, todos de acuerdo. El problema es lo que entendemos por la izquierda.
 ¿Cada mochuelo a su olivo?

La única ventaja de ser un inmigrante, de

sábado, 22 de septiembre de 2012

Mouseland


Me ha llegado por correo esta fábula que dice mucho del sistema electoral occidental.

Ahora que el PP está lanzando una ofensiva en toda regla contra la democracia atacando sin el menor rubor las leyes electorales, viene bien recordar estas sencillas lecciones.

Que aproveche.

lunes, 12 de diciembre de 2011

José Bono y cierra España

Si ya creíamos que nada de lo que pueda decir el (nacional) socialista José Bono nos pudiera sorprender, otra vez el hidalgo manchego se ha vuelto a superar poniendo a las claras lo que piensa de lo que debe ser el PSOE.
En una entrevista concedida a Castilla-La Mancha Radio, recogida en algunos medios digitales, se ha atrevido a decir que "Por más que nos esmeremos en diferenciarnos, nos parecemos mucho", refiriéndose al PP y al PSOE.
Recuerdo que tras el Tamayazo, cuando en julio de 2003 dos diputados socialistas impidieron que en la Comunidad de Madrid se constituyera un gobierno de izquierdas integrado por PSOE e IU, la militancia del PSOE se autoflagelaba preguntándose cómo había sido posible que su partido hubiese dejado hueco a estos dos traidores, y mucho se habló sobre que deberían haber sido expulsados sin contemplaciones desde mucho antes, cuando ya demostraron de sobra su talante derechoso.
Por eso me pregunto por qué tantos paños calientes con José Bono, por qué se le sigue permitiendo que abochorne a los militantes del PSOE con sus ideas de bombero. Porque pese a la evidente deriva de derechización del PSOE, aún conserva una importante base de militantes de izquierda (que los hay, no seamos reduccionistas) con poder de decisión dentro de su partido.
¿Por qué no actúan entonces? ¿Es masoquismo? ¿Tanto poder tiene Bono? ¿Tan ciegos están? Porque no es sólo Bono: hoy mismo se está especulando sobre la posible candidatura de García-Page a la secretaría general del PSOE
Y Emiliano García-Page no es más que la filosofía de Bono cristalizada en un retoño
El problema es, creo yo, que al camaleonismo se le confunde en el PSOE con la astucia política.
De aquellos polvos aquestos lodos.

jueves, 25 de agosto de 2011

Réquiem por Zapatero


Aunque en los últimos años de gobierno del PSOE hemos asistido a una escalada in crescendo hacia las políticas más derechistas, la verdad es que hay algo que me apena en la figura del presidente Zapatero.
Por mucho que lo neguemos, su periodo gubernamental abrió grandes esperanzas en un amplio abanico social, con acciones tan fulminantes como la retirada de las tropas españolas de Iraq o imponiendo leyes tan valientes y necesarias como la del matrimonio entre personas del mismo sexo.
Sin embargo, cuando la mayoría de la sociedad estaba aceptando que las cosas podían ser cambiadas, con la Iglesia contra las cuerdas (se manifestaba en la calle un día sí y otro también, así estaba de desesperada) y con la CEOE resignada a posibles cesiones, Zapatero empezó a perder fuelle y a hacer cesiones al ala más a la derecha (neoliberal) y más católica del PSOE sin ninguna necesidad. El presidente sufrió una abducción neoliberal sin parangón en la Historia de la Humanidad, resumida en la lapidaria frase de Llamazares (no le reconozco, señor presidente), de manera que empezó a hacer concesiones gratuitas a diestra y rediestra hasta llegar incluso hoy a atreverse a lo impensable: reformar la Constitución  por un chapucero trámite de urgencia para contentar a los mercados de deuda extranjeros.
Como comunista, soy de los que piensan, como Gramsci, que la sociedad sólo puede asimilar las propuestas de la izquierda cuando está preparada culturalmente para ello. Por eso considero doblemente doloroso el fiasco Zapatero, no sólo por lo que supone de oportunidad perdida para el avance de las ideas de la izquierda en general, sino por el daño que se le ha hecho a la credibilidad de la izquierda en sí.
De hecho, la desilusión de la gente de izquierda, la perplejidad ante lo que está pasando, es el origen de una apatía que conduce a una abstención que servirá el triunfo a Rajoy en bandeja de plata. Pese a los partidarios del "cuanto peor, mejor", que creen que un descalabro del PSOE abrirá los ojos de las capas populares y llenará las urnas de votos a IU, yo hago un análisis bastante más pesimista.
Los resultados de las elecciones municipales y autonómicas son esclarecedores en este sentido; paradójicamente, el voto de castigo a un gobierno que ha traicionado a la izquierda haciendo políticas de derechas ha ido a parar, mayoritariamente, a la derecha más rancia.
Sin embargo, el daño ocasionado por Zapatero a nivel psicológico no se limita sólo a resultados electorales, sino que son aún más profundos. Cuando Felipe González forzó el abandono del marxismo en el programa del PSOE, e inició la homologación del PSOE con los partidos socialdemócratas europeos, aún existía en Europa una corriente fuertemente organizada de izquierda revolucionaria encarnada en los partidos comunistas (aún eran los últimos coletazos de la edad dorada, por ejemplo, del PC italiano, o del PC francés), por lo que seguía existiendo una referencia diversa en la izquierda, un norte múltiple al que mirar. Por el contrario, la claudicación de Zapatero ante el capital, que se había convertido en el único líder socialdemócrata de prestigio en Europa, es más que un símbolo para el neoliberalismo, es la señal inequívoca de que cualquier resistencia es inútil, y de que a partir de ahora ha llegado la hora de los banqueros.

viernes, 29 de abril de 2011

¿Quién es quién?

Una de las consecuencias de tener hijas pequeñas es el renovado gusto por los juegos y las adivinanzas. Yo os propongo unas cuantas preguntitas para hacer un pequeño juego:
  • ¿Qué partido político sigue defendiendo la financiación pública de la Iglesia Católica, la continuidad de la enseñanza de la religión en la Escuela Pública y se niega a avanzar en la laicidad del Estado?
  • ¿Qué partido político defiende la jubilación a los 67 años?
  • ¿Qué partido político piensa que para que avance el país se deben recortar derechos a los trabajadores mientras se ofrecen facilidades a las empresas?
  • ¿Qué partido político apoya la privatización total de la Banca pública (en especial las Cajas de Ahorros)?
  • ¿Qué partido político defiende la privatización de empresas estratégicas como AENA, la antigua RENFE o Loterías y Apuestas del Estado?
  • ¿Qué partido político favorece a las rentas más altas eliminando impuestos (como el de Patrimonio) mientras que sube los impuestos indirectos (como el IVA) que pagamos pobres y ricos por igual?
  • ¿Qué partido político está de acuerdo en reformar la negociación colectiva para recortar la fuerza de los trabajadores a la hora de negociar convenios colectivos?
  • ¿Qué partido político nos pide austeridad a los trabajadores, defiende el recorte de sueldos y nos dice que hay que apretarnos el cinturón mientras empresas como Telefonica alcanzan una cifra record de beneficios?
  • ¿Qué partido político nos dice que hay que hacer reformas porque lo piden los mercados (que son la derecha económica de toda la vida) mientras pide más ayudas a la empresa privada y facilita el acceso de las ETT's al sistema público de empleo?
Ya te habrás dado cuenta de que la respuesta no es única, porque aciertas si dices PP o si dices PSOE. Sin embargo, ya verás como en la campaña electoral nos vienen estos chicos del PSOE diciendo que si gana el PP nos recortarán el Estado de Bienestar. Y allá que te irán miles de ovejitas asustadas creyendo que metiendo el papelito con la lista de Barreda ya se habrá acabado tanto vapuleo a los trabajadores. Si el bueno de Pablo Iglesias levantara la cabeza.
Luego, a la hora de votar, vas y me lo cuentas.

miércoles, 16 de marzo de 2011

El voto inútil en Castilla - La Mancha

Como es de sobra conocido, la Ley Electoral de Castilla-La Mancha es una de las más injustas del Estado en muchos sentidos, ya que está diseñada de tal manera que se perpetúe el bipartidismo PP-PSOE, excluyendo a terceras fuerzas políticas. Por ejemplo, mientras a PP y PSOE le sale el escaño por unos 20000 votos, Izquierda Unida, con casi el doble de esa cifra, no tiene representación.
Además, se elige un número muy reducido de escaños y la proporción entre entre escaños y población es muy desigual según las provincias (por ejemplo, Cuenca cuenta con 8 escaños mientras que Albacete, con casi el doble de población, cuenta con 10, y Toledo, con casi el triple, elige 12).
La democracia, por tanto, se encuentra en entredicho (ya que no se cumple, ni de lejos, la máxima de una persona, un voto) en esta región. Pero la cosa no para ahí. Una de las secuelas del bipartidismo es la sempiterna llamada al voto útil (entendido, según el PSOE, como la transfusión de voto desde IU al PSOE para que no gane el PP) que además de ser profundamente antidemocrática (suponer que hay votos útiles implica que existen votos inútiles) ésta es la gran mentira del sistema, porque cuatro de las cinco provincias eligen un número de escaños par, por lo que la diferencia de votos para que uno de los partidos dinásticos (PP o PSOE) saque más diputados que el otro en estas provincias es enorme (del orden de 15 a 20 puntos porcentuales), de manera que:
  • En el caso de que PP y PSOE se hallen igualados en intención de voto, la llamada al voto útil no tiene sentido porque no sería capaz de cambiar la proporción de diputados.
  • En el caso de que uno de los dos partidos dinásticos (PP o PSOE) le sacara al otro una distancia suficiente como para sacar en estas provincias dos diputados de diferencia, el resultado sería tan abismal (una amplia mayoría absoluta) que el voto útil no tendría sentido, ya que no influiría demasiado en los resultados totales autonómicos.
  • En la única provincia donde se elige un número impar de escaños es Ciudad Real, feudo tradicional del PSOE y donde no tiene sentido hablar de voto útil, porque si el PSOE tuviera problemas para ganar al PP en Ciudad Real, esto querría decir que el PP arrasaría con una amplia mayoría absoluta en el conjunto de Castilla-La Mancha.
Entonces, ¿por qué ese empeño de la llamada al voto útil por parte del PSOE y sus medios afines (radios y televisiones públicas y grupos mediáticos como PRISA)? Sólo hay una respuesta: el PSOE pretende la eliminación total de Izquierda Unida con la esperanza torticera de que el voto de IU vaya a parar a su partido. Para ello no han dudado ni un momento en cocinar una Ley Electoral a su medida, a pesar de conocer a ciencia cierta su déficit democrático.
Con esta Ley Electoral es posible, incluso, que un partido como el PP saque menos votos que el PSOE en solitario o que la suma de votos de PSOE+ IU y sin embargo consiga mayoría absoluta, cuando en el caso de tratarse de una Ley Electoral proporcional, los escaños conseguidos por el PP muy difícilmente podrían superar la suma de los escaños de IU+PSOE.
Es decir, falta de altitud de miras por parte del PSOE, o, como se suele decir, pan pa hoy y hambre pa mañana.
Adjunto unas tablas ilustrando con datos la argumentación (pinchando en la tabla se ven los datos de manera más legible).

domingo, 19 de diciembre de 2010

¿”Los mercados”? No somos “Mercancía”


En su proceso de derechización del Gobierno PSOE, los medios afines a Zapatero han encontrado una palabreja que les funciona mejor que el Abracadabra: “los mercados”.
Así, ya no se trata de recortar pensiones, aumentar la edad de jubilación, apretar las tornas a los trabajadores, etc., sino que son medidas que exigen los mercados.
Hay que abaratar el despido para tranquilizar a los mercados. Hay que subir el IVA porque así lo demandan los mercados. Hay que flexibilizar el empleo por imperativo de los mercados.
De esta manera, como un moderno Pilatos, el Gobierno Zapatero se lava las manos, justificando sus medidas antisociales con un resignado “lo demandan los mercados”.
Y la derecha de siempre, desde el PP hasta los católicos voceros de la moderación del PSOE, como Bono, pasando por los PNV, CiU, Coalición Canaria o cualquier otro grupito defensor de los valores sempiternos de la (su) patria, la (su) religión y la (su) familia, asienten complacidos, como queriendo decir, condescendientes: “¿Ves? Ya te lo decía yo. Lo de la izquierda es muy bonito, pero no funciona. Yo también quiero un mundo igualitario, pero la pela es la pela”.
Pero de que se alegre la carcundia nadie se sorprende (siempre han pensado así). Lo sorprendente es este Gobierno, que se las daba de izquierdista, inclinando la cerviz ante “los mercados”, haciendo una reforma neoliberal que ya hubiera querido Aznar.
Porque los mercados no son otra cosa que el tinglado que se ha montado el capitalismo, sólo que en lenguaje políticamente correcto. Los mercados son la gran empresa, la explotación y la desregulación de las relaciones laborales, son el despido libre y la privatización. Son los partidos de derecha que gobiernan Europa, aquellos que aplauden las medidas liberales y los derechazos, pues, ¿cómo no iban a aplaudirlos, si forman parte de su programa?
Precisamente por eso se distingue la izquierda: por intentar que los mercados sean regulados por la ciudadanía, para que seamos las personas quienes decidamos las relaciones económicas, y no al revés.
Porque, precisamente, no somos mercancía.

jueves, 20 de mayo de 2010

¡Y me llamaban rojo trasnochado!

Leo por ahí, con cierta sorpresa, que incluso el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (que no tiene nada de izquierdoso) ha criticado las medidas del Gobierno Zapatero por insolidarias e inefectivas, y plantea alternativas más viables y solidarias.
Aquí tenéis el enlace.
Lo sorprendente no es el hecho de que los profesionales de las finanzas públicas critiquen el derechazo de Zapatero, sino la hipocresía con la que mucha gente se da golpes de pecho.
Estas mismas medidas (más la eliminación de los privilegios económicos a la Iglesia Católica), las mismas que muchas personas de izquierda se desgañitan en bares y corrillos preguntándose por qué no se han tomado ya las venía solicitando desde hace años la izquierda transformadora.
La diferencia es que a nosotros nos llamaban rojos trasnochados.

sábado, 15 de mayo de 2010

Los intocables

Lo más sangrante del tijeretazo social del gobierno del PSOE no es que se haya cebado en los trabajadores (los funcionarios son éso, tanto los médicos o los maestros como los barrenderos o los bomberos) y en los pensionistas (algo increíble que nadie, ni el PP, se hubiese atrevido a tocar), sino la gran hipocresía (y hasta ridículo) que ha rodeado a la medida.
Ya no se trata tanto del papelón de un Gobierno que se achanta ante la llamada de papá Obama como de la hipocresía con que se habla de medidas inevitables.
Porque si es inevitable recortar gastos, tiene campo de sobra:
Métale la tijera a la Iglesia, señor Rodríguez (Zapatero). Entre asignación al clero vía IRPF, pago de los miles de sueldos de maestros de religión, financiación de las obras de mantenimiento y restauración de edificios y obras protegidas con fondos públicos (pero propiedad del clero) y subvenciones varias de diputaciones, autonomías, ayuntamientos, etc., la Santa Madre Iglesia se lleva un buen pegote del Presupuesto. Mucho más, por cierto, que el ahorro que supone todo el conjunto de medidas propuestas.
Por no hablar de los gastos de la Casa Real, de las tropas de apoyo a los Estados Unidos en Afganistán, etc. O, sobre todo, de los miles de millones de euros de subvención a las empresas en forma de contratos en prácticas, descuento por contrato de mujeres, parados de larga duración, etc. Y ni que hablar de la inyección de liquidez (léase miles de millones gratis a la banca para salvarla de la crisis que ella misma ayudó a provocar).
Pero, claro, éstos son intocables.
Así se veían de felices los representantes de los empresarios tras la entrevista con el Presi.
Y, para más Inri, la buena de la supervice de la Vega nos suelta que "el Gobierno siempre estará al lado de los trabajadores".
Joer, también los trabajadores tenemos intocables.
Y ya nos los están tocando.

domingo, 28 de febrero de 2010

Pepiño y la Crisis

Se desgañitaba el otro día Pepiño Blanco acusando al PP de haber provocado la crisis económica, por haber creado su caldo de cultivo, por haber fomentado la especulación, por haber sido el puntal del desmantelamiento de lo público y haber basado el crecimiento en el ladrillo.

Y le faltó añadir: y, nosotros, después de dos legislaturas de Gobierno PSOE, no hicimos nada para enmendarlo, sino que seguimos aplicando de manera contumaz las recetas neoliberales del PP.

Joder con el gallego.

viernes, 5 de febrero de 2010

Mienten: el sistema de pensiones nunca ha estado en peligro

Todo el revuelo que el Gobierno ha montado alrededor del aumento de la edad de jubilación y otros recortes de calado en política social (como el hecho de que se quiera ampliar el periodo de cotización para cobrar una pensión mínima) se basa en una gran mentira: que el sistema público de pensiones está en peligro. Sin embargo, este presupuesto es totalmente falso e injurioso.
En efecto, con la actual financiación de las pensiones, sufragadas con las cuotas de los trabajadores y trabajadoras a la Seguridad Social, la fortaleza del sistema depende de la cantidad de cotizantes y de la cuota que se pague, de manera que a la vez que aumenta el número de personas jubiladas, disminuye la cantidad de dinero disponible para cada una de ellas.
Sin embargo, el sistema público de pensiones nunca ha estado en peligro. El problema radica en que el pago de las pensiones se vincula a las cuotas de las personas en activo, quienes trabajamos. Es como si el sistema de salud, la Sanidad, se pagara con lo que se recaudara, por ejemplo, del impuesto sobre el tabaco: si el consumo de cigarrillos descendiera, también habría quien diría que el sistema de salud está en peligro. O como si la enseñanza pública se financiara a través del impuesto sobre la gasolina: si bajara el consumo, ¿ya no se mantendrían las escuelas, se dejaría de pagar a los maestros o a las profesoras de instituto?
La solución es bien sencilla: déjense de trampas financieras y sufráguense las pensiones a cargo de los Presupuestos Generales del Estado o de cada Comunidad Autónoma, como el resto de servicios públicos (la sanidad, la educación, la red de carreteras, etc.).
Y, ahora, viene la pregunta lógica: ¿por qué no se hace?
Y a mí (¡pobre paranoico!), sólo se me ocurre una razón: si las pensiones estuviesen aseguradas, ni el gobierno de turno ni los empresarios podrían utilizar la supuesta insostenibilidad del sistema para exigir más recortes sociales.
Porque el capital lo tiene claro: para poder disfrutar de la jubilación, nos tenemos que jubilar más tarde con pensiones más pequeñas (y, de paso, promocionan como inevitable ayuda los fondos de pensiones privados que gestionan sus bancos y con cuyos capitales se han realizado gran parte de los movimientos especulativos que nos han llevado a la crisis económica).
Del mismo modo que tienen claro que para solucionar el paro hay que facilitar a la empresa el despido de los trabajadores, para poder tener un trabajo decente, se deben recortar los salarios de las personas que trabajan y limitar los aumentos de sueldo, y para poder disfrutar de la ventajas del estado del bienestar debemos reducir el estado del bienestar.
Exactamente lo que diría Marx (me refiero a Groucho, por supuesto).

martes, 12 de enero de 2010

El consenso en la educación

Hace unos días el gobierno estatal ha anunciado a bombo y platillo que los partidos dinásticos (PSOE y PP) han llegado a un consenso en lo referente a la Educación.
La noticia, en una primera aproximación, debería alegrarnos: es vox populi que la escuela pública ha venido a menos en las dos últimas décadas y que tiene problemas estructurales agravados por el continuo vaivén de leyes y contraleyes promulgadas por el gobierno de turno, lo que aconsejaría un pacto de Estado en lo referente a la Educación en España.
Sin embargo, si analizamos dicho consenso alcanzado, más bien se nos deberían poner los pelos como escarpias.
Uno de los peores males que aqueja a la Escuela Pública, como bien analizaba Carlos Fernández Liria en un reciente artículo de Público, es la existencia de un sistema doble que financia y prima la educación privada (en forma de colegios concertados) en detrimento de la pública, que va acogiendo a los sectores sociales más desfavorecidos y con mayores necesidades de todo tipo. Como bien se dice en dicho artículo de Público, la supuesta igualdad de admisión de alumnado en los colegios privados es una falacia, ya que dichos centros se saltan dicha formalidad con diversas artimañas, como la de cobrar sobretasas astronómicas para una familia humilde por conceptos como material escolar, excursiones obligatorias, etc. Lo lógico (desde la izquierda) sería dejar de financiar a los colegios privados y utilizar dichos recursos para mejorar la educación pública, pero la miopía pacata y pequeñoburguesa de ciertos sectores del PSOE han perpetuado este estado de cosas de manera que ni se plantea esto como posibilidad.
Entonces, ¿de qué consenso hablamos? Porque el modelo educativo del PP (como se puede comprobar en la Comunidad de Madrid) está clarísimo: una educación competitiva, destinada a cubrir las necesidades del mundo empresarial y con segregación del alumnado según sus ingresos económicos (lease colegios concertados), por supuesto con la religión como asignatura (con lo que esto implica: contratación a dedo de profesorado por parte de la Conferencia Episcopal, ideologización, etc.). Si lo que se pretende es un sistema educativo donde se vaya cribando a nuestros hijos e hijas para cubrir la demanda del mercado y donde las decentes familias de clase media se sientan a salvo de la contaminación social de pobres, inmigrantes y todo tipo de sectores considerados por ellos como indeseables, mejor dejarse de milongas de consensos para quedar bien en la foto y atreverse de una vez a llevar a cabo reformas en profundidad.
Que para este viaje no hacían falta alforjas.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Viva Seseña

Entre tanto ruido mediático de corruptelas varias, resulta que al único alcalde (y corporación municipal) del país que ha tenido el arrojo y el coraje de enfrentarse a un coloso del ladrillo le han premiado con una condena por injurias.
Me refiero a Manuel Fuentes y al resto de la corporación municipal de Seseña, condenados por injurias al Pocero.
Igualito igualito que lo que vemos a diario en la lelovisión.
¿Alguien dijo Democracia?

martes, 13 de octubre de 2009

No, no todos son iguales

Desde mucho antes del celebrado referéndum que aprobó la Constitución de 1978 la derecha sociológica ha venido minando la opinión pública con aquello de “todos son iguales”. Poco a poco el mensaje ha ido calando hasta tal punto que se ha conseguido el objetivo perseguido: una pseudodemocracia canovista con dos partidos dinásticos que se reparten el poder y que cada cuatro u ocho años se turnan de manera pacífica para lavar las vergüenzas del régimen y, de una manera gatopardiana, cambiarlo todo para que todo siga igual.
De este modo, la corrupción generada en el seno de partidos políticos y administraciones públicas se va minimizando con dicho “todos son iguales”, se mete en el mismo saco a todos “los políticos” (que han pasado a ser profesionales) y se asume dicha podredumbre como un mal menor de la democracia. Cada partido del Turno agita como un espantajo las miserias del otro (ya sean Gurtel, Filesa, GAL o vayustéasaber) con fines electoralistas y se olvidan para siempre bajo la alfombra del parlamentarismo hasta volver a sacarlos a colación en la siguiente cita electoral.
Por eso sorprende cuando alguien, desde dentro de los poderes públicos, se atreve a sublevarse contra este orden de cosas, cuando algún parlamentario, concejal o alcalde pega el puñetazo en la mesa y se atreve a enfrentarse a la corrupción de manera frontal. Y lo que ocurre en estos contados casos también es, a su modo, sorprendente: que los partidos del Turno y los engranajes del sistema hacen causa común, minimizando, zancadilleando, ocultando y dinamitando la labor de estos últimos mohicanos de la democracia.
Esto es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con el alcalde (comunista) de Puerto Real, al denunciar las irregularidades del mismísimo Rey de España, o de Manuel Fuentes, el alcalde (comunista) de Seseña, enfrentado a la especulación urbanística de el Pocero (la quintaesencia de la España quevediana). Fuentes, con la única ayuda de la ética y con la oposición (por acción u omisión) de medios de comunicación y poderes públicos, se arriesga incluso a la cárcel precisamente por su valentía al denunciar el ladrillazo, y el próximo 14 de octubre, en Toledo, comparecerá como acusado en un juicio por calumnias contra el Pocero.
No, no todos son iguales.
Éstos no tienen amigos influyentes en los partidos del Turno, como, digamos, Bono o Zaplana.
Y son comunistas. Comunistas.

lunes, 24 de agosto de 2009

Globos sonda

Esta última semana el inefable Pepiño Blanco nos ha obsequiado con el lanzamiento de un globo sonda sobre una hipotética reforma fiscal.
Donde dijo "digo" dice "Diego" y, ahora, después de haber dado marcha atrás en la propuesta que Izquierda Unida llevó al Congreso de los Diputados, cuando se pedía que las grandes fortunas y los más ricos pagaran más impuestos, parece que se lo están pensando y repensando y, quizás, sean razonables y apliquen una medida de cajón en tiempos de crisis, desandando el camino derechizante emprendido por el PSOE y que culminó con la eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio.

Ojalá.

miércoles, 24 de junio de 2009

Es lo que parece

El propio portavoz del PSOE, José Antonio Alonso, explicó la negativa de su partido a la propuesta de Izquierda Unida de subir los impuestos a los más ricos diciendo que no pueden caer en la incoherencia.
No fue un desliz.
Ya no hay medias tintas. En cuestiones de economía, el PSOE se ha decantado definitivamente por la senda de la derecha.
Pero, no se preocupen. Ya se encargarán los gigantes de la (des)información de contrarrestar el impacto mediático de esta estocada a los más desfavorecidos con algún asuntillo más importante (por ejemplo, la victoria de la gloriosa selección española).
A por ellos, oooooééééééé!!!!!

domingo, 31 de mayo de 2009

PSOE y PP son iguales, según VoteWatch

Mi amigo Pedro Patiño, que el año que viene se jubila después de un porrón de años de maestro, me contó una anécdota que viene al caso:
Un día, dos de sus alumnos se peleaban y les preguntó que cuál de ellos tenía la culpa. Obviamente, los dos dijeron que la culpa era del otro. Y él, evidentemente, tomó por verdaderas ambas acusaciones, y los castigó a los dos.
Lo mismo ocurre con nuestros queridos amiguitos PSOE y PP durante la campaña electoral: mientras que el PSOE echa la culpa a la "derecha rancia, retrógrada y avariciosa", el PP acusa directamente a quienes han tenido durante un lustro la capacidad de actuar legalmente y no han hecho nada.
Y, curiosamente, los dos tienen razón: ambos son culpables.
Según los datos recopilados por VoteWatch los eurodiputados españoles del PSOE votaron en un 69,9 % lo mismo que los eurodiputados del PP. En los últimos cinco años se han celebrado en el Parlamento Europeo un total de 6.149 votaciones, de las que en 4.286 ocasiones los eurodiputados del PSOE pensaban exactamente lo mismo que los "rancios, estrechos y retrógrados" eurodiputados del PP, porque votaron exactamente lo mismo que ellos.
Así que ¡los dos tienen razón!
No existe un partido culpable de la crisis, no existe un partido mayoritario que apoye la Constitución neoliberal Europea, que financie los intereses de las multinacionales del automóvil, del ladrillo o de la banca, no existe un partido que consienta seguir manteniendo los acuerdos con la Santa Sede, no existe un partido que defienda a capa y espada la competitividad y la flexibilidad laboral. No existe un partido que apelando a los intereses del pueblo apoye con sus votos en Europa las políticas neoliberales que, en definitiva, han ocasionado la crisis.
Existen dos.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Si yo fuera rico

Si yo fuera rico, estaría encantado con la supresión del Impuesto de Sucesiones que con tanto ahínco han defendido PSOE y PP, ya que así me embolsaría unos cuantos miles de euros de la herencia del abuelo que ya no irán a financiar hospitales ni escuelas sino a ricas estancias en las Seychelles pa' mi cuerpo serrano.
Si fuera un gran accionista de las multinacionales del sector del automóvil, estaría supercontento con las ayudas del Gobierno para dar salida a mi superproducción de coches, ya que si no se pasaran por el arco del triunfo esas milongas del crecimiento sostenible y apostaran por el transporte público o la bicicleta mis beneficios caerían en picado.
Si fuese El Pocero o un director de una gran inmobiliaria, daría palmas con las orejas con el ultimátum que ha supuesto el anuncio de la supresión en 2010 de las desgravaciones por adquisición de vivienda, porque la gente se animaría a comprarme el stock de pisos que me quedan por vender, cosa que no hubiera ocurrido si los gobiernos de turno fomentaran la construcción de vivienda pública que, además, ayudaría a resolver el problema del paro.
Si fuese el dueño de una cadena de colegios privados concertados católicos, por ejemplo los de los Legionarios de Cristo, lloraría de contento al ver cómo el Gobierno (del PSOE o del PP, autonómico o estatal), además de financiar con fondos públicos, regalará a cada hijito o hijita de mis ricas clientas, además, un ordenador portátil.
Si fuese un empresario de cualquier sector, fliparía con las ayudas que las administraciones de todo tipo y todo color (PP o PSOE) me están ofreciendo para financiar mi empresa, contratos con salario mínimo interprofesional incluido.
Si fuese un acomodado ciudadano de clase media alta, miraría con ternura al Gobierno del PSOE, tan comprensivo, que me estaría dando las mismas ayudas a mí, que no lo necesitaría, que a un jornalero de Linares; por ejemplo, los 2500 euros por nacimiento, los 400 del IRPF, etc.
Y si fuese banquero... ¡Bueno...! Si fuese banquero les pondría un altar a los buenos de Pepiño y Zapatero con una foto suya diciendo que la culpa de la crisis es mía mientras me untan de lo lindo.

Pero no soy rico. Ni empresario. Ni banquero. Ni voté sí a la Constitución más neoliberal de todos los tiempos, ni voté a ninguno de los partidos (entre ellos PP y PSOE) que han avalado, defendido y aplicado las políticas neoliberales que nos han endiñado la mayor crisis económica de la Historia y que ahora se echan la culpa unos a otros para escurrir el bulto, con desvergüenza olímpica: porque si quienes han tenido los resortes del poder y quienes han diseñado las políticas económicas no tienen culpa de nada, ¿quienes la tenemos?
¿Los parados?
¿Los trabajadores?
¿Los miles de jóvenes sin un trabajo digno a la vista, acosados por sueldos de miseria y con la perspectiva de un sistema de Educación Superior elitista como el de Bolonia y a quienes creen poder camelar con píldoras poscoitales?

Contra tanta hipocresía, contra tanta desvergüenza, el 7 de junio votaré a la Izquierda en las Elecciones Europeas.
A Izquierda Unida, por supuesto.